Bioestimulación con factores de crecimiento autólogos (PRP)

Se sabe que el envejecimiento cutáneo se produce por múltiples factores: degradación celular o de la matriz intercelular, disminución de la vascularización, disfunción de los anejos cutáneos (pelo, uñas, glándulas sebáceas y sudoríparas), atrofia grasa, atrofia o relajación muscular y contracción muscular repetida. En estos fenómenos intervienen unos elementos fundamentales (exposición al sol, enfermedades, situación hormonal, nutrición, medicamentos, hábitos tóxicos y hábitos cosméticos).

Consecuentemente, y según cada individuo, aparecen los signos más evidentes del envejecimiento: arrugas, manchas, flaccidez, alteraciones de la textura, el tacto, el tono, el color, el brillo y la luminosidad de la piel.

Frente al envejecimiento cutáneo, el médico estético se plantea una gran variedad de tratamientos preventivos, restitutivos, curativos y paliativos.

Los tratamientos restitutivos, son definidos como un conjunto de procedimientos para restablecer (a la normalidad) el metabolismo y el funcionalismo cutáneos. El más importante de éstos es la Bioestimulación con Factores de Crecimiento Autólogos.

Los factores de crecimiento son proteínas que produce el organismo humano; son mediadores biológicos que regulan funciones esenciales en la regeneración y reparación de los tejidos: por ejemplo, la capacidad de atraer y dirigir células hacia el lugar en que son necesarias, la mitosis o división celular para producir células nuevas, el desarrollo de vasos sanguíneos nuevos, la síntesis de matriz extracelular, etc. En nuestro caso, los utilizamos para estimular, en la dermis, los fibroblastos y la vascularización local; en definitiva, procesos fisiológicos que tienen que ver con la reparación y/o regeneración de la piel y sus anejos.

Los factores de crecimiento se producen en muchas células y tejidos del organismo, por ejemplo en las plaquetas de la sangre, que además los transportan a los lugares donde sean necesarios. Resulta que las plaquetas son relativamente fáciles de obtener y mediante su adecuada utilización pueden constituir una fuente importante de esos mencionados factores de crecimiento; los liberarán bajo control del facultativo.

Así pues, una parte del tratamiento consiste en obtener una pequeña muestra de sangre (equivalente a la que se extrae para realizar un análisis), prepararla para disponer de la fracción plasmática (y en ella, las plaquetas) y reinyectar ésta, en forma de microinyecciones, por debajo de la piel del propio paciente, muy superficialmente.

Las inyecciones se realizan con jeringa y aguja de muy pequeño calibre, resultando prácticamente indoloras, abarcando ampliamente las zonas predeterminadas. Se puede utilizar anestesia tópica (una crema anestésica que se aplica 20 ó 30 minutos antes), o simplemente analgesia con frío (cubitos u otras fuentes de frío).

Al final de cada sesión, se puede aplicar una mascarilla dermocosmética refrigerante o descongestiva, para contrarrestar el enrojecimiento y las molestias ocasionadas por las microinyecciones.

En unos plazos y con unos protocolos perfectamente definidos, se realizan unas sesiones de mesoterapia (microinyecciones cutáneas) con soluciones de los denominados precursores biológicos: aminoácidos, coenzimas y otros elementos que son necesarios para que el fibroblasto (estimulado por los factores de crecimiento) sintetice colágeno, elastina y ácido hialurónico, los elementos estructurales esenciales de la piel. O se continúa con el resto de tratamientos programados.

APLICACIONES DEL PRP EN MEDICINA ESTÉTICA

– Reparación de estrías.
– Reparación de celulitis.
– Terapia tópica (post-peelings químicos, láser resurfacing, etc).
– Biomodulación y reparación de cicatrices (acné, quemaduras, posquirúrgicas).
– Bioestimulación cutánea para rejuvenecimiento facial (cara, cuello, escote) y corporal (manos).
– Tratamiento de Alopecia.
– Infiltración con adipocitos para relleno de arrugas y surcos.

EFECTOS ADVERSOS

Generalmente son leves: nula a leve inflamación local, eritema o hematoma, que puede desaparecer en 48 h. Algunos pacientes experimentan leve cefalea.

El procedimiento no es doloroso, sin embargo, se puede aplicar anestesia tópica para mayor comodidad del paciente.

CONTRAINDICACIONES

Enfermedades dermatológicas (lupus eritematoso sistémico, porfiria, dermatitis alérgica, alteraciones de la coagulación, lesiones precancerosas), toma de medicamentos como la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos, abuso de alcohol y tabaco.

PRECIO DEL TRATAMIENTO
Desde 150,00€