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Hiperidrosis

La hiperhidrosis axilar se caracteriza por la excesiva sudoración de las axilas. Independiente de la temperatura ambiental puede llegar a interferir en las actividades diarias de quien lo padece, ocasionando ansiedad social y vergüenza. En ocasiones no afrontar los problemas no es una solución. El cuerpo humano regula su temperatura a través de la transpiración, creando una primera barrera de defensa cutánea. Sin embargo, cuando la sudoración es excesiva y no responde a factores externos, este proceso natural del cuerpo se convierte en una patología llamada hiperhidrosis.

 

El procedimiento más consolidado para acabar con la hiperhidrosis axilar de forma sencilla consiste en un tratamiento local con bótox. Este actúa en la zona afectada gracias a unas microinfiltraciones de esta proteína que bloquean temporalmente los nervios causantes de la sudoración, ofreciendo resultados inmediatos contra la hiperhidrosis axilar.

En Centro Médico Estético y Quirúrgico PILO ponemos a su disposición los mejores profesionales para conseguir los resultados que espera y devolverle la calidad de vida que merece. Además, utilizamos técnicas de vanguardia en medicina estética para ayudarle a conseguir sus objetivos y mejorar su autoestima. El tratamiento, que ronda los 20 minutos de duración, es apenas indoloro. Se lleva a cabo en la consulta por un especialista en medicina estética. La recuperación es inmediata y, para paliar las molestias propias de las microinfiltraciones, se suele emplear una crema anestésica o se aplica hielo local en la zona deseada. Los resultados son visibles desde las primeras horas y siete días después el sudor desaparece por completo. El efecto del tratamiento dura entre 6 y 12 meses y permite una vida totalmente normal.

¿Es doloroso el procedimiento?

Al realizar microinfiltraciones de bótox bajo la piel, el paciente puede experimentar ciertas molestias. Para asegurar que no sienta dolor, se aplica, o bien una crema anestésica en la zona a tratar, o hielo local para entumecer el área.

¿Qué ventajas tiene el bótox en el tratamiento de la hiperhidrosis?

Este procedimiento ofrece una alternativa al tratamiento tradicional de la hiperhidrosis axilar. En primer lugar, al ser un proceso no invasivo, el paciente consigue los resultados esperados sin necesidad de pasar por quirófano. Además, es una intervención prácticamente indolora que ofrece resultados inmediatos sin producir efectos adversos.

¿Se dan contraindicaciones tras el tratamiento?

El tratamiento de hiperhidrosis mediante microinfiltraciones de bótox está recomendado para todo tipo de personas siempre y cuando:

-La paciente no esté embarazada ni en periodo de lactancia.
-El paciente tenga alergia a la toxina botulínica.
-El paciente no presente enfermedades crónicas en los músculos.
-El paciente no tenga enfermedades neuronales.

¿Cómo funciona el bótox para tratar la hiperhidrosis?

La toxina botulínica actúa en la conducción nerviosa de los músculos, reduciendo temporalmente la actividad de los músculos y de las glándulas sudoríparas. Esta toxina, una vez inyectada, impide que el músculo se contraiga, es decir, lo paraliza, haciendo que las glándulas dejen de producir sudor.

¿Cómo es el perfil de un posible candidato a la intervención?

Cualquier persona que sufra un exceso de sudoración y que crea que afecta a su calidad de vida en cuanto a lo personal, profesional y social es un candidato óptimo para este tratamiento.
Además, el perfil se extiende a todas aquellas personas que quieran detener el exceso de sudoración atendiendo a motivos estéticos o de practicidad.
Así, el paciente se olvida de las incómodas molestias que genera una sudoración excesiva, recuperando la confianza en sí mismo gracias a esta técnica no invasiva que garantiza resultados desde el primer día.

PRECIO DEL TRATAMIENTO
Desde 500,00€